[Ciclo Coen] No es país para viejos

Después de un par de comedias que se sitúan, para nosotros, en las obras menos destacables de la filmografía de Joel y Ethan Coen, los hermanos volvieron a la gran pantalla adaptando nada más y nada menos que a Cormac McCarthy con No es país para viejos (No Country for Old Men, 2007). ¿Nos volvemos a encontrar aquí con los mejores Coen? Veamos.

Daniblacksmoke

Los Coen, tras rodar Ladykillers, estaban intentando adaptar una novela de James Dickey cuando llamó a su puerta el conocido productor Scott Rudin, con los derechos de la última novela de Cormac McCarthy bajo el brazo y dispuesto a que ellos realizaran la adaptación. Esa novela era No es país para viejos. Desde un primer momento los Coen aceptaron al sentirse tan cómodos e identificados con el estilo y los temas de la novela. No es la primera vez que adaptaban un texto —recordemos que O Brother era una adaptación de La Odisea—, pero sí la primera vez que lo hacían de una novela moderna de un autor de peso de la escena literaria norteamericana. Era su año, en la temporada de premios triunfó por cualquier gala de premios importante que pasó y por la mayoría de los premios de la crítica, dejando más bien poco a su coetánea Pozos de ambición (producida casualmente también por Rudin) de nuestro venerado Paul Thomas Anderson. Ambas llegaron a los Oscar con aspiraciones a ser la protagonista de la noche (las dos estuvieron nominadas a ocho estatuillas), pero finalmente la Academia se puso del lado de los de Minnesota. Al hasta ahora único Oscar que tenían —por el guión de Fargo—, se le sumaron los de mejor guión adaptado, mejor director y mejor película. 

La primera vez que vi No es país para viejos se me hacía tan lejana—hará algo más de cinco años— que apenas la recordaba más allá del íconico villano y su cruda atmósfera. En aquel momento no serían más de dos o tres películas de los Coen las que había visto; ahora, tras haber estado visionando en orden la evolución de los hermanos se me hace un revisionado más que enriquecedor. Si bien no me ha maravillado como creía que lo iba a hacer, me ha parecido una de las obras más maduras de los hermanos —si no la que más— y sin duda de las más enriquecedoras de su filmografía. En ese mencionado recuerdo difuso que tenía de la película no la conseguía situar dentro del cine de los Coen, ahora sé qué le vieron a la novela los hermanísimos. La historia que cuenta bien podría estar a medio camino entre algunas de sus mejores películas como Sangre Fácil, Fargo o El hombre que nunca estuvo allí, eso sí, recortando todos las notas de humor de estas obras. Aparte, el contexto mismo de la obra les daba para rodar en otro tipo de localizaciones con el que poder experimentar, así como ciertas innovaciones narrativas en la forma del relato por las que intuyo que se sentían interesados.

no-country-for-old-man-principal

Otra cosa no, pero los Coen saben rodearse de buenos actores. Todas sus películas son un acierto de casting tras otro. De nuevo, contamos con un reparto con el que nunca antes habían trabajado. De primeras tenemos a Josh Brolin —en su primera de hasta ahora tres colaboraciones con los hermanos—, que se hace cargo del personaje más coeniano de la cinta, y manteniendo más peso en la acción física que en los diálogos. Aunque en esta película ninguno es especialmente hablador. También está el veterano Tommy Lee Jones, que aunque nunca ha sido santo de mi devoción, he de admitir que clava el único registro que se le da realmente bien. Pero si hay algún actor que recordar aquí, y con razones de peso, ese es Javier Bardem. Todo el mundo que ha visto No es país para viejos no creo que olvidara pronto a Anton Chigurh, el icónico villano con unos de los peores cortes de pelo de la historia del cine. E hizo historia, siendo Bardem el primer español en conseguir un Oscar interpretativo.

Para rodar las zonas áridas de Texas y Nuevo México, los hermanos volvieron a contar con el gran Roger Deakins, que realiza uno de los picos álgidos de su carrera como director de fotografía. Por otro lado, para remarcar la violencia de la historia los Coen decidieron utilizar la menor música posible, encargándole a Carter Burwell poco menos de quince minutos de composición. Esta ausencia de banda sonora aportó un manejo del silencio espléndido y se vio beneficiado un diseño y edición de sonido que nunca antes había sonado tan bien en una película de los hermanos. Me sorprende que una de las películas menos accesibles de los Coen —no se me hace raro escuchar a gente diciendo lo lenta que es; como si fuera algo peyorativo— sea de las más conocidas por el gran público. En lo que a mí respecta No es país para viejos es una clase de cine, y ya van unas cuantas. [★★★½]

Daniel Escaners

Recuerdo a la perfección la lectura de la novela de Cormac McCarthy, la crudeza de las palabras impresas en el papel y lo viva que se sentía esa atmósfera árida, hostil, que casi me invitaba a pasar las páginas con una botella de agua al lado. En mi, hasta ahora, corta e iniciática experiencia como lector, No es país para viejos es una de las obras que más me han impactado, no ya solo por la indudable capacidad de escritura de McCarthy, sino por la propia estructura de la historia, siguiendo a varios personajes convenientemente relacionados y solucionando situaciones de una forma que, seguramente, los más académicos no tildarían de adecuada. Una maravillosa novela que los hermanos Coen se encargaron de llevar al cine con un respeto y un saber hacer como en pocas adaptaciones he visto.

Parece evidente que al llevar un material con tanta fuerza a la gran pantalla el resultado debería ser una película contundente, tanto como la obra original, y sin embargo no siempre tiene que ser así. Las buenas novelas con adaptaciones cinematográficas mediocres no son especialmente difíciles de encontrar, y es que se necesita de unos realizadores que sepan plasmar la esencia de lo escrito de una forma visual. Mi compañero Daniblacksmoke ha mencionado a Paul Thomas Anderson, en relación a que su Pozos de ambición estuvo en competición en los premios del mismo año, y su película más reciente, Puro vicio, me sirve como hermana de esta No es país para viejos: adapta una novela de un autor americano importante, en ese caso Thomas Pynchon, y no solo resulta fiel por contar la misma historia manteniendo los giros, sino por literalmente llevar ese universo a la pantalla. Por, en definitiva, y como también consiguen (y de qué manera) los Coen en esta ocasión, trasladar las emociones que sientes como lector y transformarlas en celuloide.

No Country for Old Men-chase sequence

No es país para viejos es una película impecable en su forma, una clase de puesta en escena que compone una de las obras más redondas de la filmografía de estos hermanos. Además, como he venido señalando a lo largo de este ciclo, Joel y Ethan son unos montadores prodigiosos, dándole un ritmo a sus películas que seguramente se vería variado de haber dejado las fases posteriores al rodaje en manos de otra persona. También ayuda a que sea un filme tan compacto la siempre fiable fotografía de Roger Deakins, que desarrolla aquí uno de sus trabajos más brillantes, especialmente a la hora de jugar con los claroscuros y las siluetas a contraluz (cómo olvidar esa escena en el segundo motel). Las interpretaciones no se quedan atrás, con unos destacables Josh Brolin y Tommy Lee Jones (con un papel pequeño pero muy importante para el discurso general) y un genial Javier Bardem, que encarna a uno de los villanos más memorables de la literatura/cinematografía americana de los últimos tiempos.

Siento especial cariño por No es país para viejos, es una de mis películas predilectas de los hermanos Coen y un verdadero portento en prácticamente cualquier aspecto a debatir. Entiendo que a algunas personas les pudiera echar para atrás, sobre todo a los que vinieran buscando a los Coen que habían firmado las comedias inmediatamente anteriores, pero qué queréis que os diga: a mí me parece gran cine americano, una obra monumental que dudo mucho que me canse de volver a visitar. Con una botella de agua al lado, claro. [★★★★]

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s